Toda la ciudad esperando la lluvia.
-No me hagan apagar las luces! (sonando la Sinfonía inconclusa de Schubert).
La lluvia, un gran acontecimiento, lo cubren los noticieros con ridículos epitafios.
-Si arrojamos un cadáver aquí, nadie lo encontrará.
Los huesos sueldan.
El calor agobiante, ruidos constantes de construcción, taladros, martillos neumáticos, picos, palas. Somos verdaderamente humanos cuando ocurre un corte de electricidad. Nos hemos convertido en un electrodoméstico, sin electricidad somos inútiles, basura tecnológica. (Sacrificio, sacrificio, sacrificio).
-Hay que inventar algo, hay que irse al carajo, todo es inútil. Lo poco real, lo poco original, con alma, todo está reducido a un repugnante negocio. Mira en las paredes.
-No pongas tanto, sino ¿Qué se van a inyectar? ¿Agua?
-Pronto el agua costará más que la droga, entonces eso venderemos, AGUA!
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